El Gobierno de la Provincia de Córdoba, a través del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, continúa a paso firme con la ejecución de una obra de provisión de agua potable vital para Huerta Grande. Con una inversión que supera los 455 millones de pesos, el proyecto busca asegurar el abastecimiento del recurso hídrico para miles de familias.
Un proyecto para acompañar el crecimiento 📈
Actualmente, la localidad presenta deficiencias en el suministro debido a que el caudal disponible resulta inferior a la demanda diaria. Esta nueva intervención, que ya registra un avance del 21 %, está diseñada específicamente para dar respuesta al sostenido crecimiento demográfico de la región, beneficiando de forma directa a unos 7.900 habitantes.
Los esfuerzos principales se concentran en el nexo del acueducto con la cisterna del pueblo, un punto estratégico que permitirá derivar el agua de manera eficiente.
En qué consisten los trabajos 🚜
Para garantizar un servicio óptimo y mejorar el control del sistema, el proyecto integral contempla las siguientes etapas:
- Nueva perforación: Estará equipada con una electrobomba sumergible, cañería de impulsión y un tablero de comando para su correcto funcionamiento.
- Mejoras en la calidad: Se instalará un sistema de dosificación de cloro con tanque de almacenamiento de hipoclorito de sodio para garantizar que el agua distribuida sea completamente segura.
- Conexiones y tecnología: Ejecución de 415 metros de cañerías de impulsión para vincular la nueva perforación con la cisterna existente, sumando la incorporación de sensores de nivel para un monitoreo preciso.
- Refuerzo del abastecimiento: Se realizará una nueva derivación sobre el acueducto ubicado en la intersección de la Ruta Nacional N°38 y calle Carlos Gardel. Esto implica un nuevo nudo de conexión y unos 616 metros de cañería para potenciar el flujo hacia las cisternas locales.
Un derecho indispensable 💧💪🏼
Que estas obras avancen en Huerta Grande es, sin lugar a dudas, una excelente noticia para la región. Aunque todavía falte un largo tramo por completar, ver que se activan las gestiones y hay respuestas concretas en el territorio es un claro sinónimo de avance.
Es fundamental no perder de vista que cualquier mejora en la infraestructura básica no es un regalo, sino un derecho irrenunciable conquistado por la comunidad. El acceso al agua potable es uno de los pilares más esenciales para la calidad de vida, y ver cómo se materializa el esfuerzo para garantizar este recurso en la zona es, en definitiva, una verdadera victoria para todos los vecinos.






