Hoy las calles no hablaron con eufemismos; lo hicieron con los números en la mano y el cansancio en los pies. Más de un millón de personas salieron a lo largo y ancho del país para defender una obviedad que parece haber quedado fuera del presupuesto: sin universidad pública, no hay futuro.
La cuarta Marcha Federal Universitaria demostró que hay líneas que no se cruzan sin pagar el precio político, exigiendo que se cumpla de una buena vez la Ley de Financiamiento Universitario.
Un mapa desbordado de realidad 🗺️🔥
Si en los despachos oficiales esperaban una movilización tibia, la realidad los obligó a cambiar de canal. Se estima que la convocatoria superó largamente el millón de asistentes en todo el territorio nacional.
La tijera que tampoco perdona a la naturaleza 🌲✂️
Pero el desguace no se detiene en los portones de las facultades. Parece que cuidar nuestro patrimonio natural también entra en la categoría de "gasto innecesario". A la asfixia educativa hay que sumarle el reciente hachazo a los fondos de 46 áreas protegidas de Parques Nacionales. Desde el Nahuel Huapi y Los Glaciares, hasta nuestra Ansenuza y la Quebrada del Condorito acá en Córdoba, se quedaron sin el presupuesto clave para el combustible de los patrullajes y la prevención de incendios. Preciosa ironía: un modelo que seca la educación para el futuro y, de paso, deja que se queme el suelo del presente.
La inflación que rompe el espejismo 💸📉
Y como si faltara leña para este fuego, el relato de la estabilidad económica empieza a mostrar grietas difíciles de tapar. La inflación, esa vieja conocida que prometieron domar, está trepando de nuevo. Las proyecciones para este 2026 ya tuvieron que ajustar sus cálculos al alza, acomodándose por encima del 30,5% anual y pulverizando aquel optimista 10,1% proyectado en el Presupuesto oficial. Mientras el costo de vida sube sin pedir permiso, los salarios universitarios arrastran una caída real que duele. Queda claro que los precios en la góndola no se enteran de los tuits victoriosos.
No es plata, es el modelo ⚖️✊
Cumplir la ley de financiamiento universitario no es un capricho, es garantizar que la movilidad social no se convierta en un mito urbano para los pibes de hoy. Recortar la educación, desamparar los parques nacionales y dejar que la inflación lime los bolsillos es una declaración de principios sobre qué país quieren construir. Hoy, un millón de voces les devolvieron el mensaje de frente: hacia atrás, ni un solo paso.






