Lo que pasó en el Concejo Deliberante de La Falda no es un error de agenda, es un problema de visión. Un ciudadano, Carlos Alberto Sánchez, puso el grito en el cielo porque una sesión ordinaria se mudó a un primer piso donde la única forma de subir era una escalera caracol.
La respuesta que no responde
La carta del Concejo es una pieza de antología de la burocracia. Dicen que tienen "facultades organizativas" y que la sesión "nunca perdió su carácter público". Pero acá está el nudo: ¿qué tan público es un acto de gobierno si para presenciarlo necesitás ser atleta?
En su respuesta oficial, los concejales omitieron el elefante en la habitación: la falta de rampa o ascensor. Hablar de "transparencia y participación" mientras se sesiona detrás de una barrera física es, por lo menos, contradictorio.
Un vicio que se repite (Provincia y Nación)
Esto de la "ceguera institucional" con la accesibilidad es una epidemia en Argentina:
- En Córdoba: Hay antecedentes de fallos judiciales contra municipios por falta de accesibilidad en edificios públicos. La Justicia ya ha dicho que no es una "opción" del funcionario, sino una obligación.
- A nivel nacional: La Ley 24.314 (Accesibilidad de personas con movilidad reducida) y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad tienen jerarquía constitucional. Cuando el Concejo dice que "garantizó el acceso", ignora que la ley exige autonomía. La sugerencia de "ayuda física" (que te suban a upa o entre cuatro) es considerada por la normativa internacional como una humillación y una violación a la dignidad humana.
¿Tema saldado?
Para el ciudadano que reclamó, el hecho de que hayan "tomado nota" y vuelto al recinto oficial parece suficiente. Pero la ceguera queda demostrada en la carta: en ningún momento el cuerpo legislativo reconoció que violó una ley. Se limitaron a decir que "valoran el interés del vecino".
Si no hay reconocimiento del error legal, el derecho a la accesibilidad queda a merced de la "buena voluntad" del político de turno, y no de la ley que nos protege a todos.






