La verdadera accesibilidad en Punilla parece no nacer de las oficinas gubernamentales, sino del compromiso de los estudiantes. Este martes, la oficina de Turismo de La Cumbre puso en funcionamiento un aro magnético para mejorar la capacidad de audición de personas con hipoacusia. Sin embargo, el mérito de este avance tecnológico no le pertenece a la gestión de turno, sino a los alumnos de séptimo año del Instituto Provincial de Educación Técnica 426 (IPET).
Fueron los propios estudiantes, guiados por sus profesores, quienes desarrollaron, proyectaron e instalaron el dispositivo, originado inicialmente para mejorar la calidad de aprendizaje de cuatro compañeros con hipoacusia en el colegio.
El Impulso de la Escuela ante la Inacción del Estado 🏛️
Difícilmente la municipalidad se ponga por motu proprio a intentar solucionar un problema de accesibilidad de esta magnitud. Lamentablemente, si no existiera un proyecto como este dentro del colegio, todo el mundo se olvidaría de las Personas con Discapacidad.
Por suerte existe el empuje de los alumnos, porque la municipalidad —quien debería preocuparse estructuralmente por la accesibilidad— no hace nada. Y esto no es un caso aislado: se repite en absolutamente todos los municipios del interior. Las personas con discapacidad en Punilla pasamos desapercibidas y somos discriminadas en todos los ámbitos, teniendo que depender del esfuerzo propio, o en este caso, de una escuela técnica para que las barreras empiecen a caer.
¿Cómo Funciona la Nueva Tecnología? 🔌
El sistema implementado por los jóvenes del IPET 426 consta de tres partes fundamentales: un micrófono que captura la voz de quien atiende, un amplificador que convierte el sonido en señal eléctrica, y un cable que rodea el interior de la oficina.
Al activar la función en su dispositivo auditivo, la persona con hipoacusia recibe la señal magnética de manera directa y limpia, eliminando todo el ruido ambiente que normalmente dificulta la escucha en un espacio público. Esto convierte a la oficina de Turismo en el cuarto espacio de toda la provincia de Córdoba en contar con este nivel de tecnología inclusiva.
Un Logro que Expone las Falencias 🚧
Durante el acto de inauguración, donde la municipalidad aportó los materiales, funcionarios locales y el intendente Pablo Alicio celebraron el hecho como una "prueba piloto". Pero fue el director del IPET 426, Alfredo Olivera, quien puso las cosas en perspectiva: "Todos los proyectos de la escuela se originan a partir de la identificación de una necesidad... Su instalación en un espacio municipal demuestra que, cuando hay voluntad, las barreras caen".
Hoy, La Cumbre tiene un motivo para celebrar gracias al talento de sus jóvenes. Queda en evidencia que la voluntad sobra en las aulas, pero falta —y mucho— en las políticas de estado de todo el Valle de Punilla.






