Es una postal del absurdo. El Tren de las Sierras atraviesa Villa Giardino, sus formaciones modernas rozan el andén de la histórica Estación Thea, pero no frenan. Los vecinos miran pasar el progreso por la ventana, mientras el Estado —en todos sus niveles, pero con una responsabilidad primaria y vergonzosa del municipio— se declara impotente frente a una usurpación que ya parece parte del "patrimonio" local. 🤦♂️
La excusa es siempre la misma: "el tema está en la Justicia Federal". Sin embargo, la justicia no es un ente abstracto que cae del cielo; es el resultado de gestiones que no se hicieron o que se hicieron tarde y mal. La inacción de la administración municipal de Villa Giardino ha transformado un problema habitacional en un obstáculo para el desarrollo turístico y social de toda la comunidad. Mientras en localidades vecinas como Huerta Grande o La Cumbre el tren es una realidad que genera movimiento, en Giardino es solo un ruido que molesta. 🔇🛤️
El síntoma de un mal mayor: De Thea a Vaquerías 📉
Este no es un caso aislado, sino el síntoma de una cultura de la permisividad estatal que ya conocemos bien en la zona. Para muestra basta un botón: la situación de la familia Chavez en la Reserva Natural Vaquerías. Instalados desde hace décadas —fines de los 70 o principios de los 80— justo antes del inicio de los senderos hacia las cascadas, representan el mismo fenómeno. Aunque no ocupen un edificio público per se, están en un espacio que debería ser de gestión y protección estricta. 🏕️🚫
En ambos casos, el patrón es idéntico: una ocupación se consolida ante la mirada pasiva de las autoridades, el tiempo pasa, y el Estado termina cediendo el control del territorio. Lo que empieza como una "omisión" termina siendo una transferencia de hecho de lo que es de todos a manos de unos pocos. 👎
La responsabilidad no es del vecino, es de la gestión 🏛️💼
No es tarea de los medios de comunicación, ni de los centros vecinales, ni mucho menos de los turistas, andar buscando "terrenos alternativos" o diseñando nuevos apeaderos para que el tren se detenga. Esa es la obligación de quienes fueron elegidos para gestionar. Si la estación original es hoy un nudo legal irresoluble por la propia ineficacia política, el Estado tiene la obligación de resolver el conflicto de manera inmediata: o se recupera el edificio público mediante una reubicación efectiva de los ocupantes, o se construye la infraestructura necesaria en otro punto. Lo que es inaceptable es que la solución sea, simplemente, que el tren no pare. 🛑🚉
La política local no puede seguir refugiándose en el "no se puede". La gente está cansada de ver cómo la desidia se disfraza de "tiempos judiciales". Villa Giardino no merece ser el bache en la vía de un ramal que funciona en todo el Valle de Punilla. Es hora de que el municipio deje de ser un observador de lujo y empiece a ejercer la autoridad que el cargo exige. 📢
¿Hasta cuándo vamos a permitir que la ineficiencia del Estado nos deje en la vía? ❓🤔






