Otra vez la tragedia golpea de lleno a Punilla 🖤. Rocío Belén Gómez, una joven de 25 años y madre de tres hijos, fue brutalmente asesinada a puñaladas este lunes por la mañana en su propia casa. El asesino, su expareja Maximiliano Braudaco de 40 años, ya contaba con una condena de ejecución condicional por violencia de género.
Un papel firmado por un juez no salva vidas. La muerte de Rocío destapa, una vez más, la desidia de un sistema judicial que llega tarde y un Estado que no previene absolutamente nada 🛑.
Crónica de un Final que el Sistema Permitió
Braudaco estaba libre. Golpeaba a Rocío de manera habitual, según trascendió tras el horrendo crimen. La justicia lo sabía, tenía antecedentes y una condena previa, pero el aparato judicial consideró que este hombre podía seguir caminando por las calles de Santa María de Punilla como si nada pasara ⚖️.
Qué hace falta para que las denuncias y los antecedentes se tomen en serio? Hoy tres chicos se quedaron sin su mamá porque quienes deben impartir justicia decidieron minimizar el riesgo constante en el que viven las víctimas.
El Fracaso de la Prevención en Seguridad
Acá es donde las responsabilidades apuntan directamente a la cúpula provincial. El Ministerio de Seguridad, con Juan Pablo Quinteros a la cabeza, demuestra una alarmante falta de políticas reales para proteger a las mujeres en nuestra región 🚨.
No alcanza con mandar patrulleros cuando la tragedia ya se consumó y hay que juntar el cuerpo de la calle. La prevención está fallando de raíz. Mientras tanto, las trabajadoras del Polo de la Mujer vienen denunciando precarización y falta de recursos, un combo letal que deja a las víctimas a la deriva.
Exigimos Respuestas Reales y Menos Discursos
El asesino huyó pero fue detenido rápidamente en un operativo ordenado por la fiscal de instrucción Silvana Pen. Además, se secuestró el arma homicida. Sin embargo, la celeridad policial post-crimen no le devuelve la vida a Rocío 💔.
Es hora de que las autoridades asuman su responsabilidad política. La inoperancia de la justicia y el vaciamiento en las políticas de seguridad del Ministerio no pueden cobrarse ni una sola vida más en nuestra región.






